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Los sí y los no
Estar embarazada no es un impedimento para que goces de tu vida sexual. El sexo durante la dulce espera de tu bebé también puede ser divertido y hasta atrevido, siempre y cuando tengas algunas precauciones. Aprende el verdadero kamasutra del embarazo.
"Tener relaciones sexuales durante el embarazo no está contraindicado" explica el doctor Gonzalo Venegas, ginecólogo obstetra del Women's Specialty Center en Dallas, Texas.
El único motivo por el que no se recomienda el sexo en el embarazo es cuando se presenta un embarazo de alto riesgo que ponga en peligro la vida de la madre y del bebé.
Según el doctor Venegas, si durante los primeros meses se presentó sangrado, dolor, presión sanguinea alta, peligro de aborto o parto prematuro, el sexo debe límitarse.
Sexo oral
Recomendación médica: "El sexo oral es aceptable", asegura el doctor Camil Marrero, obstetra del Family Health Center, en Chicago.
Advertencias: Para que la práctica sea segura el paciente debe asegurarse de que su pareja no tenga ninguna enfermedad de transmisión sexual.
Sexo anal
Recomendación médica: "El sexo anal no es recomendable", asegura el doctor Marrero.
Advertencias: Esto se debe a que durante la práctica del sexo anal aumenta el riesgo de enfermedades de transmisión sexual, además de que se pueden presentar cuadros de laceración anal, infecciones vaginales y también infecciones del tracto urinario.
Juguetes sexuales
Recomendación médica: Los vibradores no están contraindicados en el embarazo, afirma el doctor Marrero.
Advertencias: Utilizar objetos ajenos a la naturaleza humana en ocasiones puede representar un riesgo. Siempre consulta antes a tu obstetra. Además, vibradores y otros juguetes sexuales pueden resultar peligrosos si no eres muy higiénico porque son fuente de infecciones, explica el doctor Marrero. "Si la pareja o la mujer embarazada han estado acostumbrados a utilizar juguetes sexuales, pueden seguir utilizándolos, aunque con mayor cuidado", puntualizó el especialista.
Contraindicación
A pesar del proceso sicológico y físico por el que atraviesa la futura madre, el coito está contraindicado solamente si se presentan sangrados o molestias y si el ginecólogo determina que es un embarazo de alto riesgo.
No hay que olvidar que “la sexualidad es mucho más amplia, y en esta etapa de la vida, la masturbación y las caricias hacen parte fundamental del placer. “Incluso, hay mujeres que pueden tener relaciones sexuales hasta una semana antes de tener su hijo”, afirma el siquiatra Pol Bravo.
Esto no significa que las relaciones sexuales durante los nueve meses sean exactamente iguales que en la época preconcepcional. El sexo brusco puede generar molestias como coitalgias (dolor en la vagina), porque el útero y el vientre tienen mayor tamaño de lo normal. Para evitarlas, es importante la comunicación de la pareja. Así, ambos se ponen de acuerdo con el ritmo y la fuerza de la relación íntima.
¿Y el bebé?
Es importante entender que el líquido amniótico donde está el feto anidado es una almohada que funciona como amortiguador. “Un aborto podría ocurrir con el simple movimiento del bus cuando pasa por una superficie llena de huecos.
La vibración mecánica demuestra que se puede afectar el feto por factores externos sin que haya coito”, explica Pol Bravo. Justamente, para prevenir accidentes, hay algunas posiciones sexuales que permiten un acople del cuerpo sin necesidad de tocar el amortiguador natural del vientre.

Preparación
Para realizar el encuentro erótico, es conveniente estar en un lugar cómodo y con facilidad de movimiento. Se recomienda el uso de almohadas, para mantener los rincones del cuerpo apoyados y evitar molestias.
Las relaciones anales, en este caso, no son adecuadas, según lo plantean los especialistas, porque se necesita experiencia anterior para hacerlo y hay que controlar el nivel de higiene para prevenir infecciones, más que todo en esta época, porque la embarazada está propensa a padecerlas.
Las maratones sexuales tampoco son adecuadas, pues pueden causar orgasmos consecutivos en la embarazada, los cuales incrementan el riesgo de sufrir calambres uterinos por la contracción vaginal. Las posiciones del ‘Kamasutra’ practíquelas después de los 40 días del puerperio, cuando el cuerpo de la mujer comienza a recuperarse.
Tenga en cuenta
El movimiento brusco y la penetración profunda no son adecuados durante el embarazo. Además, la excitación que se produce en el tercio externo de la vagina, donde están todas las terminaciones nerviosas, es suficiente para lograr un orgasmo, porque es la parte más sensible del órgano femenino.
En cambio, la presión que se genere en el útero es negativa porque podría afectar al bebé.
La fuerza en la penetración debe ocurrir en un momento preorgásmico. “Los buenos amantes disfrutan más con el roce que con la profundidad”, comenta Carlos Pol Bravo.
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