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Las estrías son uno de los mayores problemas estéticos relacionados con el embarazo. Se encuentran en muslos, glúteos, abdomen y senos, y eliminarlas resulta prácticamente imposible.
La mayoría de las estrías aparecen durante la pubertad y el embarazo, períodos en los que se producen grandes cambios hormonales. Descubramos cuáles son las causas que originan las estrías de la piel y cómo podemos prevenirlas.
¿Qué son las estrías?
Se trata de desgarros de las fibras elásticas de la dermis, la capa más profunda de la piel.
Las estrías pasan por dos fases distintas de evolución: en un primer momento, se presentan como estriaciones rosadas; después, se transforman en cicatrices de un color blanquecino.
Para obtener buenos resultados en su proceso de eliminación, es necesario bloquear su desarrollo en la primera fase, actuando con eficacia. Conocer las causas que originan las estrías es sumamente importante para prevenirlas de forma correcta.
Cuáles son las principales causas de las estrías:
• Aumento de peso: una dieta hipercalórica, el consumo de ciertos medicamentos y, en general, todo lo que pueda ocasionar un aumento de peso, provocan que la piel esté más expuesta a roturas y desgarros. Durante el embarazo, el incremento de peso y el engrosamiento de la barriga y de los senos hacen que el cuerpo sea más propenso a sufrir estas alteraciones estéticas.
• Elasticidad de los tejidos: un tejido poco elástico, sin tonicidad, y más bien seco, se lesiona con más facilidad y no esta preparado para afrontar los cambios corporales sin sufrir daños.
• Factores hormonales: los desequilibrios hormonales son, sin duda, una de las causas principales de las estrías. Por ello, este problema suele aparecer durante la pubertad y el embarazo, períodos en los que las mujeres deben hacer frente a una verdadera tormenta hormonal.
• Predisposición: algunas mujeres son propensas a sufrir este problema. Parece que, en su origen, existe un componente hereditario: la tendencia a las estrías puede ser transmitiida de madres a hijas y está escrita en nuestro código genético.
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