|

Los mareos durante el embarazo reciben el nombre de “enfermedad de la mañana”, porque en más del 50% de los casos se producen en ese momento del día. Si tú también te mareas, practica estos consejos. Te sentirás mejor.
mareos en el embarazo
El mareo es un mecanismo de defensa del cuerpo. Cuando al cerebro no le llega bien el riego sanguíneo, manda la orden de ponernos en posición horizontal (nos caemos), para que el riego se reanude más fácilmente. Ahora que estás embarazada, es fundamental que evites las caídas, pues pueden tener consecuencias más graves que el desmayo en sí.
Por eso, ante la sensación de mareo, debes actuar de la siguiente manera: vete a un lugar más fresco y quítate algo de ropa.
Abanícate y, si puedes, sumerge los brazos en agua fría. A continuación, tómate un café, una bebida azucarada o un puñado de frutos secos, para que el nivel de azúcar en tu sangre se recupere. No tardarás en sentirte mejor.
De todos modos, comenta al médico que te has mareado, porque quizá necesites tomar algún medicamento contra los mareos (no afectan al bebé).
Motivos que los ocasionan
Los mareos son un síntoma tan común en el embarazo como las náuseas, y también, como éstas, suelen desaparecer tras el primer trimestre. A partir de entonces el organismo de la futura madre ya se ha adaptado biológicamente a su nuevo estado y, salvo excepciones, el malestar cesa.
Los mareos durante estos meses pueden producirse por diversas razones:
* Mayor compresión de las arterias y de la vena cava, debido al acusado aumento de peso.
* Aumento del ritmo respiratorio de la madre (para aportar oxígeno al feto). El exceso de oxígeno en el cerebro, igual que el defecto, puede llegar a ocasionar sensación de mareo e incluso desmayos.
* Asimilación más rápida de los carbohidratos por parte de la madre (para alimentar bien al bebé), o ayuno prolongado durante varias horas, lo que puede ocasionarle importantes bajadas de azúcar en la sangre.
* Anemia muy acusada. El bebé necesita hierro para formarse, lo que puede provocar carencias de este mineral en la madre. Algunas de las consecuencias de este déficit son el cansancio, la apatía y, en los casos más acentuados, los mareos.
* Aumento en sangre de la gonadotropina coriónica, la hormona que prepara el cuerpo de la mujer para mantener el embarazo.
Otros motivos más generales que pueden producir sensación de mareo siempre, independientemente de la gestación, son el exceso de calor, porque baja la tensión, y los movimientos bruscos e inesperados, como levantarse rápidamente de la cama (estos cambios posturales repentinos limitan la cantidad de oxígeno que llega al cerebro).
|